domingo, junio 21, 2009

Greda


Y del olvido:
repudiar la greda
para que sea, el recuerdo inevitable,
quien decline la llamada.

jueves, junio 11, 2009

De las espinas.


Se adormecen las sombras del miedo
pero, aun ahora, no soy ajeno
al peso de la arena que traba
el ímpetu de la esperanza aun por tejer.

Renuevo las fronteras de mi fe estancada.

Porque he aprendido que en la indigencia del aroma
reside la carne viva de la flor.
Porque creo saber que vuestro dios
se esconde en la pujanza inagotable
de las espinas.


sábado, junio 06, 2009

Trago y pausa

No pretendo encontrar reverencias
en el recorrido hostil de mis renglones.

- trago-

Lo cierto es que nada busco,
que nada espero encontrar.
Los sueños envenenan
el rigor agridulce de los años
y – supongo - que las palabras antes o después
pasan a ser gestos enemigos de la memoria.

- pausa-

Recuerdo que lloramos y /o reímos
sobre el plácido sustento de un ademán benevolente.
Nuestra vida es un tiempo encauzado
que no necesita del agua
para alcanzar la agonía del mar.

- trago y pausa -

¡Vaya ¡

- pausa y carraspeo-

…ahora que, entre trago y pausa, me leo:

- sonrojo incoloro-

no recuerdo aquello que pensé dejar escrito,
no recuerdo aquello que creí haber vivido.

¡Como si ambos recuerdos me pertenecieran ¡

-trago sin pausas -

domingo, mayo 31, 2009

El aroma imperfecto


Abandonas sobre el tránsito de la luz:
el fuego ebrio,
el préstamo insistente
de la lejana confidencia

…y aun habitan, tu piel, las ortigas.

Entregas al candado de tus miedos
la llave que solo acumula herrumbre
para luego sembrar, en mi tacto,
la sal que habita, inmóvil,
la inmensidad de tu nombre

…y aun habitan, tu piel, las ortigas.

Porque el poema se reescribe sobre la desnudez
que conoce el frío de esos rescoldos, amargos,
que desatan el aroma imperfecto de las ortigas.

jueves, mayo 21, 2009

Temblor


Se agolpa la lluvia sobre el temblor de los charcos.

Hay más agua alimentando su entrega,
Hay mas barro siendo desierto insaciable.

Pues cada gota elige el yunque
que será el final

               de su líquido sacrificio.

viernes, mayo 08, 2009

A veces sembramos...


A veces sembramos, palabras,
sobre las heridas

              y florece el perdón.

domingo, abril 26, 2009

Siempre hay escrito un nombre.


Siempre hay escrito un nombre
sin saber sobre que tierra,
sobre la parva dormida
en la vejez de la era.

Siempre hay escrito un nombre
sobre el fango que fue greda,
en la promesa quebrada
que fue lastre de quimeras.

Siempre hay escrito un nombre
amamantando galernas,
oscureciendo el camino
que no sabe de fronteras.

Siempre hay escrito un nombre
en la herrumbre del poema,
sobre el rojo de la sangre
que da color a la hoguera.

Siempre hay escrito, un nombre,
bajo el dolor de sus letras.